El proceso de carillas de porcelana suele durar dos citas a lo largo de un periodo de dos a tres semanas, dependiendo de la complejidad del caso y del número de dientes tratados. Durante la primera visita, la atención se centra en la consulta, la planificación detallada de la sonrisa, el escaneado digital o las impresiones y la preparación de los dientes. Se colocan carillas provisionales para que pueda experimentar la forma y el aspecto de su futura sonrisa, lo que permite realizar retoques antes del paso final.
En la segunda cita, las carillas de porcelana hechas a medida se adhieren a sus dientes mediante técnicas adhesivas avanzadas. Cada carilla se ajusta en cuanto a forma, contorno y color para garantizar un resultado natural. En comparación con los tratamientos de ortodoncia que pueden durar meses o incluso años, las carillas ofrecen un camino significativamente más rápido a una sonrisa transformada, por lo que son una opción popular para los pacientes que buscan resultados inmediatos.
En algunos casos, las carillas en el mismo día son posibles cuando la tecnología y la coordinación de laboratorio se alinean, proporcionando una solución más rápida sin sacrificar la calidad o la precisión.